No venimos del mundo del asesoramiento financiero. Venimos del banco. De los comités de riesgo donde se decide qué operaciones se aprueban y cuáles no.
Más de 50 años combinados a través de cuatro entidades financieras españolas, dirigiendo riesgos y banca privada.
Eso es oficio.
Se aprende diciendo que no miles de veces y entendiendo por qué.
La mayoría de los asesores de deuda en España trabajan desde fuera del banco. Cogen la operación del cliente, preparan un dossier y lo envían a una lista de bancos esperando que alguno diga que sí. Porque una operación mal planteada no solo pierde tiempo: puede quemarse en mercado y deteriorar tu credibilidad ante bancos e inversores.
Nosotros hacemos lo contrario. Analizamos la operación como la leería el comité que tiene que aprobarla.
Porque hemos sido ese comité.
Sabemos qué argumentos necesita el comercial del banco para defender la operación cuando eleve la operación al analista de riesgos
Sabemos qué preguntas va a hacer el analista antes de que las haga.
Sabemos qué debilidades va a marcar el director de riesgos cuando le pase el informe de la operación el analista.
Eso no lo tiene ningún otro debt advisor en España.
Hay operaciones que no necesitan financiación alternativa. Necesitan aceptar que el banco ha visto algo que el cliente no quiere comprar.
La banca no ha desaparecido. Solo ha dejado de comerse presentaciones y modelos malos, estructuras débiles y clientes que llegan con urgencia.
Diagnosticamos si la operación merece deuda, diseñamos la estructura y la trabajamos con el banco para que se apruebe. En las mejores condiciones posibles de límite, plazo y precio.